miércoles, 13 de noviembre de 2024

Turismo Ladronero

Leonardo Marin-Saavedra

La corrupción, cinismo, inmoralidad, deshonestidad, hipocresía y desfachatez de millones de ciudadanos y organizaciones en países de América Latina incluyendo México y varias naciones del Mar Caribe, están desbaratando las conciencias rectas y destruyendo la sociedad, desviando la fuerza positiva de los corazones contritos de los visitantes y criollos que en forma incauta caen en las redes de mafias organizadas que a luz del día o en las madrugadas, destruyen la vida y crean otros humanos robotizados que se mezclan con las máquinas como si el pensamiento o el derecho a pensar del terrícola hubiera desaparecido. Los vejámenes de la moderna organización social tienen secuestrada la honestidad en jaulas y nidos de ladrones, cucarachas y ratas de dos patas, con mañas putrefactas farsantes del turismo rodante que ha logrado atar la honorabilidad a pedazos de rocas húmedas dentro de cavernas en donde aún vive el mortal humano de siempre dentro de hojalatas raídas que hacen creer que sus casuchas son rascacielos parecidos a la torre de babel, semejantes a esas que fueron destruidas en Nueva York, o similares a las últimas edificaciones destruidas por guerras abusivas y crueles en Palestina, Israel, Líbano, México, Nicaragua, Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú, Ucrania, Yemen, Arabia Saudita, Rusia y las de otros lares.

 

Dentro del tétrico drama fratricida de muerte y destrucción en la misma barbarie, los psicópatas a partir del 2019 acuñaron la pandemia del Covid que logró en medio de otras muertes y masacres, despertar algunas conciencias rectas que al conocer las consecuencias entendieron que la ciencia médica y las recetas de los facultativos, no conocen ni tienen la fórmula mágica para solucionar los problemas que aún siguen atados a la injusticia, que las prescripciones nunca han calmado el hambre de los pueblos y el hambre se usa como arma criminal para apoderarse de la economía global, ubicando a unas pocas familias en mansiones, palacios y castillos y al 99% del resto de la población mundial, en ranchos construidos de cartón, sobrantes de madera o ensamblados con hilachas que salen de los desechos de alcantarillas, muchos se ven obligados a construir a orillas de quebradas, ríos o sobre playas mugrosas de mares y océanos contaminados por líquidos putrefactos que lanzan los empresarios con sus desechos y restos de cadáveres asesinados por los necios. Somos testigos del alto precio que pagan los turistas cuando deben visitar una ciudad o cualquier nación latinoamericana, y allí afirman sus voceros con la propaganda ofrecer el mejor turismo y entretenimiento sano y honesto para todos los gustos.

 

La verdad está en las estadísticas que presentan las crónicas de otros sitios que ningún turista quiere regresar a vacacionar a ciertos lugares porque se aprovechan de incautos paseantes para aumentar con avaricia y estafa los cobros y facturas, entre leyes escritas que no funcionan sino para el rebusque de grillos y cucarrones que aun mueren por la cobardía de los moradores del fraude. Esos creen que están en un país desarrollado, primermundista y justo. No es así, la mentira y el atraco frentero de los tramposos atrasa aún el vuelo de mariposas y destruye nidos de golondrinas que aún existen, que logran ver los facinerosos que han confeccionado el negocio del turismo como cabaret en zona de baratija o en muladares abasurados entre la prostitución escondida de curvas que no se ven porque hasta los masculinos poco musculosos ahora venden su dorso y entregan la retaguardia a charlatanes que también como turistas aparentan ser de mejores familias o que se presentan como millonarios que desean gastar el dinero que escasea o invertir en el entretenimiento cuando aún al salir de su país de origen no lograron cancelar los recibos de sus propios servicios públicos y no tuvieron para el pago de su nueva camisa pero no negra porque ni siquiera tuvo tinta para colorearla a sus colorines y preferencias.

 

Todos, guías turísticos, traductores, comerciantes, transportistas, taxistas, hoteleros, gobiernos, empresarios, gobernantes, policías, militares, abogados, ingenieros, restaurantes, almacenes, tiendas, vendedores de servicios, vendedores ambulantes, licoreras, tabacaleras, cocaineras, marihuaneras, vendedores de comunicaciones y celulares, gobiernos, gobernantes, ciudadanos del común denominador que ofrecen tamales o frutas en las calles, cobran tarifas como si estuvieran viviendo en Norte América, dentro de un país europeo o en la misma Inglaterra donde hasta la risa se debe alquilar costeándola con los euros de quienes trabajan y producen. La misma factura del precio de la estafa europea, inglesa o norteamericana, está igual de alta o peor a los sacrificios económicos que hacen los turistas para poder visitar una playa o simplemente tratar de cambiar por unos días la rutina diaria de la vida o buscar un lugar donde meditar, caminar, cambiando la faena asquerosa desequilibrada en exagerados precios que cobran ciudades y pueblos, en donde conviven probos, necios, criminales, pandilleros, raponeros, atracadores, otros ladrones y millones de malandros.

 

Las altas tarifas de algunos lugares turísticos en los territorios mencionados parecen ser clonados de esos que se aceptan en las colonias que aún existen dependientes de Estados Unidos, extensiones de Canadá, territorios de invasión israelí, terrenos propiedad de Inglaterra o simplemente una tienda de un país europeo que movió el rotuló diseñado del mediterráneo a las tierras donde arribó hace 500 años un tal Cristóbal Colón. Esos como ave de rapiña, usan la misma caricatura de la propaganda publicitaria con trozos de madera o latas pintadas como se hace en el cine, imitan aparecer su negocio como si el sabor del perfume fuera igual al del otro continente donde por accidente nació la singular farsa del negocio. Algunos vendedores criollos o connacionales del lugar turístico creen que deben usar los mismos precios iguales a las tarifas económicas extremas que los turistas igualmente cancelan en cualquier país que afirma ser primermundista, los críticos los llaman mundanos de alcantarilla del atraco descarado, que se agarran de la historia y de los años viejos para añejar no sólo el vino sino la cueva de Alibaba y sus 40, y que esos que se llamaron alguna vez arrendajos o golondrinas ya no existen porque los tóxicos de los automóviles y los pedos de miles de millones de transeúntes desintegraron a sus últimos huevos matando de paso las crías que ya no pueden vivir porque la radiación de bombas y misiles azufrados de las guerras también hacen daño colateral y su agosto contra la vida de los indefensos que se extinguen como el humo en cada amanecer de refinería chatarra.

 

Los europillos son expertos en robar el bolsillo a quien trabaja y produce con las tarifas del turismo ladronero, la mejor excusa es robar decentemente al extranjero que visita esas tierras porque los ignorantes que también se sienten reyes miembros de familias de monarcas inventados que viven a expensas de pueblos e insisten en conocer la historia orquestada por los injustos que hicieron los libros. Estos viajeros desean ver en donde los ejércitos armados del pasado masacraron la vida a otros que también robaban, se les hizo forma natural llamar inocentes entre los escogidos a los usureros que maniobraron el robo al proclamar que son un pueblo elegido o que tienen el privilegio de imponer sanciones, establecer precios e imponer bloqueos, porque ellos estaban primero dentro de la farsa de la economía desigual que ha desbordado la justicia con guerras de exterminio, de paso destruyendo la vida de personas, plantas, animales, contaminan los elementales y destruyen el planeta tierra de las contradicciones entre brutáceos que se creen genios e inteligentes. Esta única nave para la vida que es la tierra está tambaleando entre la vida y la misma muerte. Se deja en entredicho la permanencia de la raza indomable humana que por sus arbitrariedades y codicia está llamada a desaparecer de la faz de los universos creados. La culpa de responsabilidad es la crueldad de gobiernos y sus ejércitos incontrolables aliados al ángel de la santa muerte y desean disimular a otros entre rufianes mostrando sitios turísticos por donde nunca pasó Bolívar, Napoleón, Jesús de Nazaret, la Dama de las Camelias o los testículos que dicen haber quedado prendidos del alambre allí al saltar el caballo del héroe inventado por la imaginación de poetas y locos pero que nunca existió sino en la mente perversa del escritor que también usó la estafa de la muerte del protagonista del insuceso para plasmar una obra mediocre que logró premios entre los cavernícolas que la estudian y la venden como prostituto de parque en esquina caliente de lugares en donde la pobreza ha creado los cinturones de miseria y perversión. 

 

Héroes, santos, triunfadores o protagonistas fantasiosos narran tétricas leyendas e historias inventadas por los farsantes escritores patrocinados por dementes rufianes, están como retazos en libros mentirosos a la postre como mercado de criminales que sostienen que los asesinos eran inocentes y que las víctimas todos eran culpables. Las mismas narraciones dicen que el dios que ellos inventaron de pálida imaginación les dio la orden de asesinar y masacrar niños, mujeres, varones jóvenes y adultos, destruir el planeta, robar privilegios y usurpar oportunidades. Todos los muertos y lisiados estaban desarmados y jamás habían aprendido a disparar un rifle o una pistola, por lo general eran citadinos o campesinos que trabajaban para alimentar a los haraganes o rufianes que dispararon sobre sus cuerpos, que como cobardes llegaron en grupo para aparentar masculinidad, aunque siempre estuvieron más cerca de pantalones y calzoncillos de sus amigos que de calzones o faldas de sus amigas o compañeras. Los criminales usaron falsos positivos o falsas banderas para masacrarlos y desaparecerlos. Por lo general los estafadores o farsantes fueron protagonistas de desenfrenos, asesinatos, exterminios de la raza humana pensante y de ciertas etnias, varios de esos destruyeron la fauna y flora de la hermosa tierra azulada y no se les escapó la cueva de los murciélagos que por ser inocentes animalitos con otras varias familias animalescas que allí se habían refugiado al caer el sol de día, ellos también se desintegraron.

 

El turismo ha creado haraganes estafadores que viven asaltando la buena fe de los viajeros, las tarifas asaltan la voluntad de quien desea conocer y descansar de la rutina diaria en su faena laboral o social de su país de origen. Los caminantes y aventureros buscan de alguna manera transparente cambiar la cotidianidad, distraer la vida como señal de civilización en el amor o ir en busca de la justicia que nunca vio llegar. La corrupción y maldad también hace parte del almuerzo de los facinerosos jueces, y de quienes representan la mal llamada tristemente justicia aun la de los necios. No hay ley que valga ni norma que se aplique porque del turismo de los visitantes viven también los rufianes que colocan pergaminos en sus paredes afeminadas para afirmar que ellos son de excelsas familias o que simplemente fueron a la mejor universidad a estudiar leyes para robar, estafar y aplicar la usura y así construir una mejor casa o un torcido edificio donde meten a sus descendientes vampiros o dibujan a los duendecillos de sus ancestros que demuestran ser los peores progenitores pero como son de la misma cobija sanguínea se sienten responsables de cuidar arrugas y remiendos de la misma colcha de retazos con esos andrajos que se está construyendo la desviada sociedad de siempre y para los ilustrados la llaman la moderna.

 

No hay conciencia humana honesta para tratar con consideración al visitante como al turista, abusan diariamente incluyendo de las tarifas que solicitan quienes conducen taxis, los altos precios que cobra el servicio de trenes y buses de transporte público entre situaciones insólitas y por lo general están en manos del gobierno o bajo estricta vigilancia supuesta del Ministerio de Transporte de la apestosa nación, siguen oliendo al mencionado azufre infernal, este es procesado por lacras humanas que allí conviven con la peste del robo que es sustraído de los ignorantes que arriban a la playa y al regresar se dan cuenta que les desvalijaron la canasta familiar y hasta la tuerca escarlata. La entrada a ciertos lugares ancestrales, museos, sitios de diversión, parques, tabernas, discotecas y restaurantes, se convirtieron en nido de ratas o en zonas delincuenciales, allí los extranjeros deben someterse a precios elevados, abusivos, los incautos pagan cinco veces la tarifa que también esclaviza al ciudadano del común del país anfitrión aunque disimulan cobrando un precio más razonable al varón o a la mujer del mismo lugar o país que con otras estrategias macabras también son explotados. Han creado la ilusión que el lugar es mágico, que dentro hay una fuente de agua sagrada sanadora, exclaman que en sus rincones existen aires extraterrestre Inter dimensional y así poder usurpar con cinismo los recursos del trabajador o del obrero que también logra creer en esas idioteces inventadas al igual que en las pantomimas que usan los politiqueros para vivir como monarcas del pasado aunque sostienen en sus discursos que hacen parte de un sistema llamado democracia, que entre todos los sistemas politiqueros inventados afirman que ese es el mejor. Pasan los años y el tiempo de los siglos, se añejan lo frijoles, sale vino de las manzanas, y se pudren las papas, y nadie avanza porque viven de tranza en tranza, de mentira y trueque de rapiña lisonjera, la pobreza y miseria es la única que sobresale entre las murallas de la falsa elegancia.

 

Para evitar boicotear tiquetes, paquetes, ofertas y viajes a turistas a países abusivos, las innovadas organizaciones y nuevos grupos humanos honestos, deben crear fuentes propias nacionales e internacionales, sembrar proyectos turísticos en otros países sin el síndrome del robo, los mismos representantes diplomáticos de aquellos países donde viven quienes se van de turismo, deben anclar formas económicas civilizadas igualitarias para que no abusen de sus connacionales cuando de turistear se trata. Es vergonzoso saber que hasta por un plato de sopa criolla sin tomate ni cebolla los turistas deben pagar como si se tratara del famoso plato de sopa de lentejas en la historia bíblica, que obligó a un tarado protagonista a entregar su progenitura a un hermano estafador comerciante y cínico, la misma leyenda narra que era el hermano sanguíneo del tonto. "Los enemigos del hombre están en la misma casaʺ afirma uno de los tal llamado libro sagrado de los desocupados vampiros que chupan la sangre humana de los rectos, que engordan cada año para cada próxima navidad, esos estafadores por lo general se los desayunan, almuerzan o comen en la nochebuena entre bailes, comilonas y algarabías que no alcanzan la plenitud de la felicidad, que no logran despertar los gritos de los inocentes que aún están en tumbas sin justicia o arrepentimiento de los culpables.

 

Las empresas aéreas cobran hasta tres o cuatro veces el precio real del valor del tiquete cuando el turista exclama querer visitar un lugar que las mafias de ciertas organizaciones internacionales le han dado privilegios, de paso han regado propaganda inventada sobre ladrillos o piedras raídas, ruinas disque de otras civilizaciones, cuevas donde ni siquiera los murciélagos las usan, cavernas que por los años de antigüedad simplemente tienen recursos naturales brillantes pero nunca incrustados, que no vale la pena visitar y ni siquiera fotografiar porque han acuñado mentiras y cuentos chinos, los idiotas del momento convierten en sueños guajiros sus mentiras como si los saltamontes o los mariapalitos tuvieran mejor coeficiente intelectual, son recreaciones en donde un vividor holgazán tejió su astucia macabra para robar al turista cobrando otra entrada elevada que aumenta la suma del robo al lado del precio que pagó por el pasaje aéreo a los negociantes y propietarios de la usura. Los más vivarachos hacen figuras de duendecillos o matachos con rostros de extraterrestres o de modernos astronautas, los plasman en las paredes de las cuevas, con mediocres fotógrafos cómplices e ineptos periodistas a bordo, inventan la historia para que los turistas ingenuos lleguen a esos montes y cavernas, dejen allí el fruto económico del trabajo, la honesta producción de quienes laboran y sostienen la economía global de las multinacionales, mientras las mayorías y minorías se mueren de hambre y tedio, en la jungla de los desocupados vagos de la historia y de quienes siguen robando la propiedad de pueblos y recursos naturales de la tierra que no llegan a todos los vivientes.

 

Los hoteles y hoteleros son otros ladrones encorbatados con pantalones de alta moda aunque en varios de ellos fácilmente se les cae hasta las rodillas para complacer el gusto por el norte o por el sur, vemos aquellas faldas maquilladas aterciopeladas que no contornean la figura femenina, porque también las doncellas participan de la francachela y comilona del robo, como en un atraco raponeril las tarifas hoteleras las cobran en dólares, aumentando el precio e inventando servicios que bien es sabido nunca llegan a cumplir o simplemente tienen una excusa para disimular el cinismo de los sátrapas pandilleros que afirman detestar a los delincuentes. Los hoteles se han convertido en cueva de ladrones que de frente y sin disimulo roban al turista o al ciudadano criollo que también quiere y tiene derecho a disfrutar de un viaje placentero, de unas vacaciones, pero se convierten en dolor de cabeza porque no encuentran un hotel o un lugar donde no se robe la dignidad de la persona humana y deben someterse a tarifas que sustraen la inocencia hasta los cuervos, y derriban la melena del león o el salto del tigre, con facturas que hacen daño al equilibrio de la justicia y de la misma razón humana contra las paredes o los muros que otros muertos han construido para que sus vecinos no ingresen a la fuerza, porque ellos si logran entrar a otros territorios por el aire con sus inventos de muerte y ahora último con los drones infernales de acero para desintegrar la vida y exterminar la especie humana entre discriminación y racismo de quienes se creen dioses por llevar la piel blancuzca iguales o parecidas al color de piel de las ranas plataneras que nacen y crecen libremente dentro de las plantaciones bananeras de nuestras tierras originarias.

 

Se han inventado cobrar con entrada financiera en ciertos templos o lugares que antes fueron de culto religioso, esos los convierten en museos de arte donde están clavados en sus muros y paredes internas las figuras de diablos, duendecillos o diablillos de inframundos con figuras de humanos, muy parecidos a los holgazanes administradores del lugar, no sólo el vicio de la estafa está presente en América Latina sino que la maldita costumbre se copió de los pícaros europillos que venden al mejor postor los lugares que deben ser en verdad sitios sagrados y de respeto, que deberían estar con entrada libre sin costo alguno a turistas y criollos sin ningún impedimento, pero se aprovechan de la curiosidad de las mayorías entre los mortales terrícolas humanos, asaltan con disimulo el billete a los transeúntes turistas que caen bajo manos delincuenciales de facinerosos ensotanados que afirman novelas y mentiras de ángeles caídos y no caídos. Allí mismo debajo de los muros de esos edificios están las calaveras que masacraron la sotana púrpura del pasado con la sangre y estrategia inquisidora de la herejía que se inventaron para robar las propiedades a los verdaderos protagonistas de la verdad y que hoy hacen de relieve en las catacumbas de los desperdicios y huesos de muertos que explotan como reliquias afirmando que son sagradas o que hacen milagros como en el cine de ficción de Hollywood, que a veces muestran en el Festival de Cine de Toronto o en otros lares propiedad de los desocupados estafadores de relatos y cuentos que también se unen al robo o estafa del turismo encantado con luces de neón o farolas encendidas por luz solar en las chiripas del ocaso al final de la vida del mundanar ruido de las desiguales ciudades del momento.

 

Como no hay argumento para sostener la narrativa imaginada de los cuentistas, simplemente dicen que es un misterio la leyenda, que es de incógnita el cómo se construyó la edificación, que las pinturas que están sobre los muros de pecado y lujuria, fueron esculpidas de la nada, en su mayoría son vírgenes con niños en los brazos como señoras paridas que amamantan al recién nacido o doncellos desnudos que provocan el idilio a pedófilos o pederastas, entre algunos turistas, sostienen que el pincel del artista bajó de un mundo desconocido, los rufianes del cuento ni siquiera conocen el mapa terrícola donde sus pies e ignorancia convive, sólo repiten como loros aprendices aquellas leyendas que inventaron los otros estafadores históricos de altares que están malditos aun entre sus propios e internos demonios que hacen continuar con la mentira y la misma estafa heredada de sus mentores fraudulentos que con plumas de hermosas aves siguen escondiendo a sus amantes de todos los sexos en los armarios que se construyeron al robar los pinos y cedros del Líbano o la madera de los frondosos árboles que existieron en el Amazonas que también está desapareciendo. 

 

Encontramos leyendas de flores que fueron dibujadas de la nada … que, con solo arrodillarse y levantarse un incauto protagonista, estas arribaron a la tela que también resulta ser mágica, que salió de los senos de un hada encantada, que una leche materna confeccionó lentamente en 3 minutos las imágenes de piedra o madera con su leyenda. Los científicos cómplices de la farsa y estafa afirman que no son de algodón ni de seda la vida que nos queda, los matachos siluetados son inertes y las oraciones no pasan del techo del lugar apestoso. Malditos propagandistas y débiles visitantes aquellos que se dejan robar por la farsa y que logran creer en la mentira inventada como celestial del divino rostro de la usura. El cuento de las apariciones mágicas o celestiales también logran llenar alcancías de diferentes materiales que los estafadores ponen a los pies de la esfinge esculpida sin estética o belleza sino que un cualquiera entre los grupos se le ocurrió poner aceites o aguas putrefactas en los ojos o mejillas de las estatuas para imitar lágrimas y sollozos que no llegan a sanar y menos al milagro, pero los rufianes siguen afirmando que esas bajaron de lo alto de un lugar que ni ellos conocen y que nunca se imaginan, es tan exagerada la ignorancia que sólo logran montar escenas fraudulentas con estatuas que los escultores de pacotilla y remiendo plasman con aceite de marrano criollo o montañero, resina de muertos, desechos de alcantarillas citadinas o estiércol de cabra, conejo o vaca, que al mezclarlos logran embutir en una tabla una masa elástica y con esa misma hacen su esfinge pecaminosa y la danza de le estafa con sus oraciones y rezos da comienzo a un banco fraudulento hasta que el mas barrigón logra construir su palacio y lo convierte en museo para que sus descendientes continúen con el robo y saqueo.

 

¿Y qué decir de los restaurantes? Los propietarios de esos lugares son estafadores y fraudulentos, no sólo aumentan el precio real en las comidas, sino que el turista debe pagar el sueldo a meseros, cocineros y lecheros, estos empleados viven con sueldos de hambre y son quienes realmente mantienen el lugar de la estafa en la comilona. Son muy abusivos con los clientes, escriben números que suman un montón de dólares practicando no sólo la estafa, sino que no todos los alimentos e ingredientes que usan en los preparativos no son de primera clase, sino que se atreven a poner sobrantes del día anterior o alimentos que ya están por fuera de la ley que obliga a no usar productos vencidos en su fecha de uso. Cada factura del cobro al turista es exorbitante y exagerada. La ley aplicada honestamente debe poner freno a estas mafias criollas e internacionales que roban el dinero con descaro a quienes trabajan y producen. Los edificios están sucios y mugrosos, a veces el olor a putrefacto sale de los rincones de las alacenas y de las cocinas. Debe haber leyes y controladores para que esos lugares donde se vende comida callejera o en interiores estén protegidos por leyes de higiene y limpieza. Es una obligación de los gobiernos controlar la venta de comida tanto en la preparación como en el cobro justo de la merienda. Las tarifas deben regularse bajo estricto control. No permitir la usura y menos la estafa de los ladrones propietarios y administradores restauranteros o tarados, debe ser la prioridad de los gobiernos la justicia en las tarifas y cobros. Cada lugar que exhiba o venda alimentos para el consumo humano debe pasar una estricta revisión diariamente, las carnes deben pasarse por revisión en forma constante para que no metan gato por liebre en las comidas o carne humana por la de cabrito, cordero, pavo, pato o pollo.

 

La injusticia mayor se da en los restaurantes ubicados dentro de los aeropuertos, en los terminales de transportes terrestres y en los terminales de puertos marítimos. La estafa es exagerada cada instante con cinismo, los pasajeros deben cancelar altas sumas de dinero por un plato de lentejas sin tomate ni cebolla, a veces sin sal ni sazón, el alimento sólo logra mostrar agua con colorantes, también usan la propaganda para hacer creer que ellos venden comida de ángeles o alimentos para dioses. Son rufianes y ratas los propietarios de esos sitios donde se ofrecen las viandas para los viajantes. Una bebida enlatada que tiene el costo comercial de 1 dólar allí vale hasta 7 y hasta 10 dólares, algunos cobran 12 dólares por una cerveza enlatada que sólo tiene un costo en el mercado de las pulgas de 2 dólares. Que descaro, usan para freír tubérculos y carnes, aceites refritos, manteca y grasas en desuso que no son recomendables por la dieta investigada por los facultativos de la alimentación y la excelente salud. Es la gran miseria humana, sus propietarios se jactan en las reuniones al vociferar que son dueños de los mejores restaurantes de la estafa y el robo en serie como en película estadounidense o ciencia ficción de magos y brujos. Cuando el turista llega al lugar o al mostrador del negocio, ve fotos bien trabajadas y vislumbran la mirada, porque un publicista hizo el arreglo y al salir el hambriento queda con hambre y estafado. Las obras y consecuencias de la publicidad y de los fotógrafos, es utilizada para aumentar el gusto o el hambre, la desilusión se ve en el rostro del comensal al llegar el plato alimenticio a la mesa, en nada se parece a la fotografía del aviso, menos similar a la pintura expuesta para el fraude por el estafador que la muestra.

 

¿Y de las playas cerca y próxima a océanos y mares qué? Increíble, las ratas de dos patas de comerciantes y su grupo sanguíneo, negociantes e intermediarios se han apoderado de esos lugares, algunos son más abusivos que otros, se atreven a cerrar con muros trumpíferos como propiedad si fuera un lote privado de los ladrones, esos terrenos son para todo ciudadano y de naturaleza pública. Los turistas, transeúntes y obreros no pueden ingresar o caminar por sus orillas. Las playas deben estar libres para que todo ciudadano o turista logre ingresar sin cercas u obstáculos. Los precios son desorbitantes porque los rateros ponen sillas y paraguas para vender viandas y productos de pésima calidad como si los estafadores se hubieran puesto de acuerdo para robar de frente y al aire libre. turistas y visitantes deben pagar hasta 5 ó 6 veces el precio real del comestible. Un jugo de frutas común que tiene un costo equilibrado de 2 dólares allí tiene un precio elevado de 10 ó 12 dólares, los platos de comida que ofrecen no son los mejores y el abuso en el cobro es exagerado. Todo lo exhiben como en mercado persa o feria de brujas, no hay control de calidad ni de precios, no existe una autoridad competente en esos lugares que haga respetar la honestidad y honorabilidad. El mismo descontrol de los funcionarios del gobierno y la corrupción de algunos de ellos también solicita un billete verde a los propietarios de esos usurpadores de inmuebles para dejarlos robar o que sigan en la parranda del fraude y estafa. Todos hacen su agosto con los turistas y con los mismos ciudadanos criollos del lugar que deseen disfrutar al aire libre un día de playa y de sol. Fuera de la estafa, hay indisciplina en el aseo, en la conservación del ecosistema y de los alimentos, las latas y bolsas de plástico como las botellas de vidrio descaradamente son lanzadas al piso de las arenas playiferas. Hay transeúntes que viven como mendigos y solicitan dinero al turista creyendo que es una obligación donar dinero o entregar alimentos, algunos son maleantes que roban las pertenencias cuando el bañista se distrae y no se ve un policía ni para remedio. carranchil y la seguridad, aunque se ve uniformada mira más las piernas y pocas curvas modernas de mancebos y mancebas que la realidad circundante.

 

Otras lacras humanas de la descomposición social turística que conviven bordeando las playas son el comercio sexual entre adultos, el negocio sexual con menores y menoras de edad y la trata de personas de todas las edades. El pedófilo varón de edad avanzada con arrugas hasta en la cédula de ciudadanía, arriba a esos lugares a ver si hay un desprevenido para echarle mano, logran los pelafustanes lesionar la inocencia y pureza de quienes se exponen al depravado sin malicia. De igual manera llegan pedófilas arrugadas mayores de 65, que le echan mano a los jóvenes varones o a las doncellas aun de falda. “El hambre es un crimen”. Pero es miserable usar el hambre de las personas para hacer propuestas sexuales, depravadas e indecentes. Por amor de los dos protagonistas todo se debe aceptar entre adultos si el acto no altera la responsabilidad y libertad y sin ofender a otra u otro que puede estar esperando en otro lugar y que su pareja no sea promiscua o adultera. Es injusto mostrar dinero para tergiversar la costumbre, corromper la conciencia del inocente y aunque todo ser humano tiene derecho a ser amado y a plasmar su sexualidad libremente, la acción sexual debe respetar la ley y la dignidad de otros y otras. Sin embargo, como algunos adolescentes tienen hambre física porque hay más injusticias en ciertos países que en otros que gozan de hermosas playas, unos pocos sinvergüenzas se apoderan de los privilegios y de las oportunidades para manipular y controlar la sexualidad del incauto, dejan al pueblo a la intemperie con hambre, frío, sin trabajo o mal remunerado, y sin casa. El delincuente junto al ladrón usa este caldo de cultivo para hacer de las suyas y violar la dignidad y sexualidad del humano. No hay ley para tanta gente indisciplinada junta, mientras la gente no tome conciencia que se requiere un cambio de mentalidad que lleve a los honestidad y honorabilidad, no habrá justicia para lograr materializar la dignidad y poner derechos, privilegios y oportunidades para todos los seres humanos sin distinción y sin prohibición, destruyendo de una vez por todas las clases sociales que han maltratado la vida y el ecosistema.

 

Ahora hay otro mal que va en aumento, vemos como mujeres extranjeras con cirugías plásticas y remiendos siliconados llegan a las playas de países en pobreza absoluta en busca de hermosos corceles masculinos o doncellas femeninas, para llevarlos a la cama por menos de eso que vale un plato de lentejas sin aceite. Se volvieron cínicas algunas mujeres y dicen que tienen el mismo derecho a experimentar la perversión y desviación de los connotados varones que aparentan masculinidad, sostienen en sus conversaciones que tienen el mismo apetito sexual, que el vicio exquisito de los varones masculinos se debe alcanzar, que ellas también sienten placer y deben disfrutar sexualmente como en el circo mostrado en palacios y castillos dorados donde vive la maldad amurallada y las contradicciones humanas de la cruel existencia. El descontrol es total de día y de noche, se aprovecha la oscuridad para violar a inocentes o a desprevenidos que buscan amistad entre caminantes. Los monstruos humanos se visten con ropa de seda a la moda y sus colmillos de lobos están escondidos debajo de las falsas sonrisas que hacen disimular al criminal y que fácilmente distraen al desprevenido que tiene hambre, que busca disfrutar de la contienda y fiesta o que camina con malicia para estafar el bolsillo a incautos turistas como a criollos visitantes.

 

Los gobiernos y sus legisladores han clasificado descaradamente y con cinismo como turismo de “corbata azufrada” las playas propias de la geografía física entre los recursos del país. Hay playas para ricos, pobres, blancos, negros, amarillos, extranjeros y mixtas, algunos más psicópatas han separado las playas para los de otras razas teniendo en cuenta el color de la piel del turista o visitante y muchas veces la nación de procedencia y la maleta que porta. Los propietarios de los hoteles o antros de diversión también se han apoderado de las playas con rejas u obstáculos que impiden el paso libre al ciudadano, estos flagelos de muerte han aumentado la descomposición con el cinismo de robo y atraco social. Las playas que obligan al pobre sin dinero a usar no tienen iluminación y las playas donde van quienes manejan el billete verde o moneda, sobresalen con lámparas de neón y con andenes para que los estafados dejen mejor allí las ganancias. Es increíble apreciar estas injusticias, aunque sólo algunos se benefician de la comodidad todos son obligados a pagar el impuesto. Al turista se la carga un cobro de impuesto turístico al ingresar al país o entrar al lugar turístico, es un impuesto de transeúnte que es otra estafa que debe pagar el visitante y si no retienen sus documentos y en algunos países se debe pagan con cárcel o detención en las mazmorras del cruel estado o nación si no cumple con la terrorífica e injusta ley.

 

¿Y de migrar como turista qué? Los oficiales que hacen parte de los institutos de migración o inmigración, se creen propietarios de la nación donde presta el servicio como funcionario gubernamental. Tratan en forma descortés al visitante y depende del país de procedencia del turista lo reciben con amabilidad y con desagravio. A veces hacen preguntas que no deberían estar en los cuestionarios o formas de ingreso, sino que el trato de entrada debería ser igual para todos los turistas o visitantes. Si un ciudadano regresa a su país originario es recibido de manera chocante y con irrespeto. Otros funcionarios del aeropuerto abren las maletas o valijas, roban las pertenencias al turista y al mismo ciudadano que regresa a su patria. Los empleados de migración, funcionarios de aduana, policías, unidades de seguridad, maleteros, militares, porteros y trabajadores de otros oficios, observan la maleta al turista o al ciudadano que regresa, si ve que es de alta calidad el material se atreven con formas maquiavélicas para abrirlas y sustraer aquellos artículos que tienen un alto costo en el mercado. Los maleteros tratan de mala manera y a golpes las maletas, algunas valijas llegan destartaladas, golpeadas, ultrajadas, descosidas, sin cremalleras y saqueadas. Si hay un reclamo del propietario los amenazan con llevarlos a la cárcel y tienen jueces cómplices listos del ilícito, para que firmen órdenes que hacen que la estafa y el robo se haga legal disque a las leyes de la constitución del país o de la vetusta comarca territorial del fraude.

 

Hay a las afuera de los aeropuertos conductores de taxis que gritan como en cementerio de “falsos positivos” para ver a qué turista logra meter en su vehículo, su mirada es lo más parecido a un delincuente que desea subir la tarifa del cobro al visitante. Aunque la ley del lugar dice que debe haber un aparato electrónico para el cobro del recorrido por lo general está desconectado y la suma es desorbitantes cuando de pagar la carrera o el servicio se trata. Son delincuentes al volante que cobran hasta 7 veces el valor real equilibrado por las oficinas del gobierno o por las tarifas que se han puesto para todos por igual internacionalmente. Algunos taxistas con el menor descuido roban el celular al pasajero y otros más cretinos se quedan hasta con las maletas de quien llega en la temporada. Hay otros que no hacen parte de las empresas registradas para prestar el servicio, a veces son iguales a los anteriores y en otras oportunidades son criminales al volante o peores a las ratas de dos patas que componen las mafias. Es increíble como se ven decenas de unidades de policías en los terminales aéreos, marítimos y terrestres, sin embargo, no sirven ni para remedio de mula cuando de seguridad, honorabilidad y honestidad se trata. Una gran mayoría de los armados legalmente son cómplices de robos y atracos a quienes arriban incautos o regresan a su país de origen.

 

No tengo una fórmula o una forma solucionadora de este horrible flagelo entre la descomposición social de la modernidad. Deben ser las autoridades civiles y las organizaciones cívicas junto a la educación en cada país con la participación de la misma gente de la región, quienes con honestidad y transparencia deben tejer una red que logre devolver lo robado creando estrategias de convivencia rectas y controlando precios y la excelsa salud en los servicios junto a la recuperación de la dignidad de la raza humana pensante, hasta crear una sociedad justa, humanista, honesta y recta, para que todos disfruten de la vida y logren descansar en el mismo país o en otros. El mundo es de todos y para todos y todos tenemos derecho a turistear o a vacacionar sin importar sexo, estirpe, política, religión, condición social o procedencia.

 

Cada ser mortal terrícola humano deben escoger la mejor estrategia individual para colectivizar y armonizar el pensamiento con el entorno social y convivacional de la realidad sin destruir la sana costumbre, la idiosincrasia que, aunque se debe cuestionar no necesariamente se logra transformar y menos tratar de cambiar. Si usted es delincuente y lesiona la dignidad del otro o de los otros, si los jueces, la justicia y ley no lo sanciona, los cuatro elementales (agua, tierra, aire y fuego), le cobrarán en su momento su delito, cada prenda robada está en la lista, todo elemento construido con el atraco usurpando y el dinero ajeno, volverá al polvo de la tierra, posiblemente usted no lo disfrutara porque la justicia natural le cobrará su delito, su cuerpo y mente estarán enfermos, no podrá tomarse para el disfrute del estómago una sopa de lentejas sin tomate, ni siquiera con sal y sin cilantro y menos con cebolla.  

domingo, 7 de julio de 2024

Justicia Injusta

Leonardo Marin-Saavedra

En los últimos tiempos hemos visto como aumentan las facultades de derecho y jurisprudencia en lugares en donde violencia, desigualdad e injusticia, también crecen como mosquitero sobre cadáveres en descomposición. En serie están lanzando al mercado desempleado entre vampiros no voladores y de la subasta humana urbana desequilibrada, a supuestos profesionales que se entrenan como doctorcitos de pacotilla, multiplicadores de robos y saqueos, y los mismos enlutan aun la sonrisa de quienes hoy son difuntos sabiendo que millones de ellos murieron esperando que alguien siembre la semilla de la justicia para localizar al autor del cruel asesinato. Por lo general nadie se atreve a descubrir al delincuente o a quien hizo desaparecer el cadáver, entre mentiras y dramas de locos hechos que se usan como falsa bandera o falsos positivos en el ocaso de los rufianes, para enredar la pita y madeja de los desocupados legisladores que también se inclinan ante piernas equivocadas o caderas gelatinosas apantalonadas, aunque afirman al unísono que son los mejores del espécimen, que nadie los iguala y que ningún mortal terrícola humano los alcanza, porque vienen de un árbol intelectual maravilloso, fueron paridos por vientres que arribaron al planeta de un lugar galáctico desconocido para la ciencia y la investigación de los otros doctores que entre otros, no fueron capaces de desintegrar el hambre como crimen y que terminan tan obesos que escasamente cargan con el catre de los indeseables amigos.

 

El aumento de las universidades de ladrillo, madera u hormigón, suman el número cada mañana nuevas aulas y cátedras que promueve la abogacía como solución a la problemática social sobre hechos macabros que han llenado las cárceles de inocentes o incautos, sabiendo que los detenidos nada tienen que ver con el insuceso o delito que se les imputa. Las computadoras ven llegar nuevos registros gubernamentales de entidades defensoras de la libertad y de los derechos humanos, que no sirven ni siquiera como remedio para calmar la sed de los hermosos arrendajos, sin embargo aúllan como líderes de derechos ilusos y justicia de trabajadores para las igualdades que si siquiera en el mercado de las pulgas se logran encontrar los elementos justos de libertades. Los flagelos y acciones mediocres de los leguleyos y sus consecuencias, aumentan los resultados de crímenes, asesinatos, violaciones y masacres, estas continúan como delito de estado y de lesa humanidad, que los infames periodistas no quieren anexar en sus pasquines por miedo a perder la conexión con las fábricas de armas y la confección de elementos militares que se usan para el disparo, tiro al blanco o para lograr la muerte del soldado y destrucción del mismo planeta. Se esconden los responsables de tales crueles hechos de injusticia como amantes liberales entre los armarios de los funcionarios del alto gobierno o en aquellos cajones junto a prendas de inmundicias y baratijas. Aún allí también se guardan otros cachivaches desgastados que a granel usan los miserables y mezquinos hombrecillos de la ciencia pantallera, no comparten la llave de la crueldad, porque están seguros que la medicina preparada por los facultativos en los laboratorios no sirven ni para remedio de carranchil de rata o la desintegración de la caspa perruna y se demostró en las últimas pandemias y entre las enfermedades inventadas y puestas en las vitrinas de las mafias, que la ciencia y la medicina es otra estafa.

 

Los entes universitarios aumentan la tarifa financiera en los registros estudiantiles, sendos libros computarizados llenan los espacios con sumas de dinero que los motivados pre iniciados logran pagar con esfuerzo y engaño, a veces usando la picardía de la retaguardia o la delantera de su minifalda, cumplen con lo solicitado como primíparos para cancelar el abuso económico de los administradores de las famosas aulas in mater en donde hasta los perros niegan sus ladridos y orines, los zancudos no alcanzan a penetrar sus redes y cada vez hay más facultades de jurisprudencia que compiten con las cantinas de los pueblos en tierra petrolera, grilles de ciudades capitalinas en zona comercial o como en playa turística donde allí también se practica otra clase de usura y trampa. Los lugares predilectos por los huracanes son aquellos donde hay locura y desenfreno y estos desbaratan la subasta y destruyen los muros de los promiscuos que se esconden como empresas fantasmas o bares instalados sin arquitectos de renombre, en donde los músculos se confunden con el vino y se ve la verdadera faena de las cabras que galopan afuera imitando a caballos o chivos, pero que no tienen la capacidad ni siquiera de subir la cuesta de la montaña.

 

El monto del cobro en dinero de la admisión que nunca será regresado, ayuda a construir nuevos garajes o a comprar nuevos terrenos donde la farsa y la algarabía se juntan para ver un nuevo edificio de varios pisos que sobresale de la montonera encopetada y la vergüenza se aprecia entre los ciudadanos olvidados por los gobernantes de turno y ellos logran construir sus cambuches de lata, cartón, botellas o sobrantes de plásticos y siguen invisibles y vulnerables, en playas contaminadas sobre mares, ríos, ciénagas, lagos o charcos con barro y aguas malolientes, en donde ni siquiera se instala el estiércol de los cerditos que en cada diciembre hacen su agosto en la panza de los mismos embaucadores que montan la empresa comercial fraudulenta de la educación como si llenar formularios o aumentar el número de admitidos lograra detener la maldad de sus protagonistas, del despilfarro de los vivarachos, y estos aprovechan cualquier oportunidad para violar y violentar la ley que dicen defender con espadas decoradas de ilusos matachos y diáfana moral cuestionada, afirmando que jamás trataran de torcer la rectitud de los sinsontes, que todos los días van a misa, que cada año desayunan con el monstruo que representa la farsa de la pulcritud inerte y que cumplen con la entrega del diezmo a los haraganes que como culebreros o charlatanes les prometió el cielo que sólo existe en la mente de los inquilinos entre otros edificios de fraudes que muestran museos y esos se usan para extraer las monedas a las viudas que nunca reciben consuelo de los sediciosos y menos de quienes se arropan con sotanas babilónicas entre las brujas.

 

Las noticias salen entre pequeñas o grandes pantallas que hacen apología a las agendas modernas de los otros facinerosos profesionales que usan la palabra escrita estercolada o hablada con montajes fraudulentos y descarados, señalando a quienes ellos y sus secuaces amigos, culpan de los crueles delitos y atrocidades, escogen como protagonistas a los más indefensos, arrastran hasta la prisión a desvalidos varones o mujeres que son sostenidos por botas de color averdolado o negruzco untadas de sangre humana sin verificar la procedencia a quien sindican. Los jueces y fiscales sin tener pruebas fehacientes de haber el individuo participado en el delito firman la culpa, a quemarropa se le declara culpable y sacan pecho de Narciso para exclamar que son los mejores en la subasta legal desgastada. Otros varios ciudadanos incautos, personas analfabetas, algunas veces enfermos, discapacitados y en su gran mayoría de escasos recursos económicos, son llevados a los tribunales de la muerte para que paguen la masacre, violación, robos, asesinatos y otros descontroles, que fueron perpetrados por los buitres de las oficinas almidonadas con espermas dudosos y óvulos tomados de los sobrantes procedentes de retazos que lanzan en fila india sobre ríos desbordados entre aguas grises y contaminadas lanzadas por los sanitarios de pueblerinos o citadinos y todos se hacen cómplices de los delitos de sus amos provenientes de falsos líderes que roban el erario para lograr comprar el mármol que otros roban a la montaña encantada.

 

La verdad real la presentan pocos ciudadanos honestos e inteligentes y se convierten en los defensores de incautos e inocentes, sobre los verdaderos culpables y responsables de todas las injusticias que han encasillado en la farsa democracia y que defienden cuando el recurso que persiguen es superior a la ética que usan las ratas. Los escritores intrépidos consideran a los corruptos como gusanos de alcantarillas o malnacidos, denuncian que los de doble vida viven como magnates usureros, entre ventanales adornados con cortinas de seda, paredes que tratan de lucir preciosas con retablos de madera y pinturas de duendes danzarines que cínicamente cuelgan en las paredes donde viven los malandros. Los audaces líderes naturales denuncian que los verdaderos culpables sólo son personajes que vienen de rincones entre los escondites donde desayunan los goleros, que al salir el radiante sol se les reconoce las baratijas que cuelgan de sus débiles muslos entre mutuos elogios entre secuaces que actúan con mañas de organizaciones criminales y delincuenciales. Entre las laderas de cemento se ven expuestos títulos universitarios y pergaminos de procedencia demoníaca, convirtiendo los muros de los edificios en prostíbulos modernos de comunidades anilladas con telarañas faranduleras y fraudulentas. 


Con descaro salen los verdaderos culpables a las calles para reclamar aún más el aumento de sus sueldos o vociferan en coro aun en ciudades fronterizas, para expulsar de la silla a los sabios que desean gobernar sobre los necios. Los equivocados oportunistas controlan la constitución azufrada del país, la cambian a su antojo según la conveniencia o el negocio ilícito de las mafias criollas o de las organizaciones multinacionales depravadas, por lo general es allí de donde proceden sus glúteos y a esos les pertenece la algarabía desenfrenada. Los vampiros son de doble transmisión en sus caderas, dicen defender la moralidad mostrando en cada risotada el libro putrefacto entre sus manos como payasos apostados en las esquinas de los basureros citadinos donde habitan los moscos del norte y del mismo oriente. A veces son acompañados en las oficinas farsantes por piltrafas ensotanados infernales de color carmesí que imponen inquisiciones, matan la vida y la libertad y logran engañar aun a otras ratas que tienen el hábito para cambiar su pelaje. Esos engendros son los mismos que destruyen los nidos de los indefensos turpiales de la selva verdosa y devoran los huevos de las hermosas y gigantes tortugas que logran sobrevivir en mares y aguas revueltas donde descansan los sobrantes infectados por los malhechores.

 

Los verdaderos delincuentes y autores intelectuales de millones de hechos terribles y terroríficos, de sucesos delincuenciales y episodios de muerte, siguen ocupando los ministerios públicos y las oficinas que deberían ser decentes, con sus aliados se apoderaron de la política y de la administración pública como si la historia de los comejenes los hubieran pegado con goma selvática, se instalan en una silla de mando como dictadores que se quedan hasta la muerte y debajo de sus nalgas sale el olor podrido del azufre, a la distancia alcanzan a llegar los químicos que traumatizan la danza del méndigo fanfarrón y el tarado hace las veces de presidente o primer ministro de la nación como borracho en cuartos oscuros de tocaderas infrahumanas. Por culpa de los mismos sistemas políticos y de sus miserables y mezquinos comensales, sus demenciales hazañas hacen que agonicen sus ideologías sin solucionar la problemática desigual de la justicia. Por el contrario cada día la brecha desigual aumenta, la pobreza se esparce hasta penetrar la muralla de la desdicha y la gran mayoría de la población sigue usando los mendrugos de pan que ni los ratones desean consumir en invierno y menos de madrugada. 


Los pelafustanes de hacen llamar gobernantes auxiliares ineptos y mediocres, dirigen la orquesta infernal de la desidia y sus taburetes hacen bailar la doble palanca de los corruptos con escenas putrefactas de alcohólicos alcalinizados. Entre bacanales sin virilidad que idolatran los ilusos con sus débiles bejucos, usan imágenes de hermosas o feas vírgenes para aclamar al viento de las letrinas que ellos siguen al Dios de la justicia verdadera y a la recta moral demostrada por los tales padres de la patria y la misma sigue muerta y estos hacen lucir sobre sus raídas mesas a la figura de la diosa justiciera que nunca existió y que ni siquiera en la imaginación de los mentirosos se pudo labrar la comedia de la irónica jurisprudencia de la estafa. Los oportunistas convierten todo en parranda de brujas obligadas al maquillaje, se burlan de sus mentiras y son acompañados de siluetas con cirugías y remiendos plásticos pasados por finas agujas o entre tejidos, para hacer creer que sus cuerpos lucen como reinas de belleza también inventadas o que los músculos de sus culos sobresalen al común denominador de la raza con injertos gelatinosos y algunos de sus glúteos los rellenan con agua estiercolada cancerosas que logran elaborar en otros laboratorios de color transparente para que no se vea la estafa remendada. 


Sus cuerpos apestoso se degeneran cada minuto y felices siguen en la danza del sueño de maldades y concupiscencias promiscuas con la misma cantaleta de tetas arrugadas y siluetas que ya pierden la gracia y el encanto, porque envejecen y jamás verán el cambio sobre la rutina de la ruleta que se mueve para hacer la falsa historia de los manipuladores. Desde que ésos nacieron fueron castrados del talento de estadistas y sin habilidad de administradores con baratijas sancochadas. Al morir dejan el desastre al aire libre, las arcas del estado se van en otras cuentas bancarias mientras los problemas y demandas siguen arribando a los juzgados, los casos de injusticias aumentan sin encontrar a un personaje que solucione por lo menos la crisis de la gripe o que logren desaparecer la fiebre amarilla de los leones envejecidos y perseguidos por la ambición de confeccionar novelas de los mismos con las mismas, nuevos trajes con telas desgastadas, hechas con la piel o pelos de la melena de los astutos tigres que también masacran para vender sus cueros y aumentar la riqueza que jamás podrán llevar a la tumba y que otros desintegran aun con sus amadas que también se revuelcan como gatas enlutadas.

 

La falsa justicia ha recorrido 200 años juntos a placas condecorativas y recordatorios legendarios, contados desde anteriores siglos como héroes y estas cayeron en manos malandras y muñecas vagas haraganas desenfrenadas con operarios que se escogen entre las deslizadas fiestas, para defender la llamada transparencia de la justicia y la falsa eficacia de la ley amurallada. Las notas de los innovadores se lanzan a las plazas de los sordos, las melodías que denuncian a esos que sólo calientan sillas arropadas y fundidas con terciopelos moribundos se escuchan hasta en las cantinas destartaladas. Al terminar el mandato y turno de los sátrapas aún no han dado solución a la tragedia social de los marginados. Todos se alistan para seguir robando y chupando la sangre del erario con pensiones que los hacen recrear como cuando eran adolescentes en donde se arrodillaban para complacer al ladrón de turno y que tomaron como modelo para ilusionar a los drogadictos del rebusque. 


Entre las vitrinas de los partidos políticos se ven los pergaminos y trofeos que sólo sirven para cabalgar sobre la mentira, se ven algunas esculturas y matachos de mármol o de fino acero, varias comedias inventadas, obligando a los periodistas cómplices de cada desmán, a escribir fantasías, afirmando que esos rufianes son miembros de las mejores familias y de la telebobela incrustada como lo hizo la historia de la injusta realeza. Aseguran de paso sus panfletos que su sangre tienen otra genética proveniente de universos encantados y en los momentos de lucidez cambian su piel de color, como la sombra que deja el colorete que usan los camaleones entre las cuevas de las pulgas y de las garrapatas que hacen de prostíbulos o escondite a los pedófilos que son otra de las plagas que aún no es desintegrada o fumigada.

 

El 95% de esos mal llamados profesionales de la abogacía, siguen el derrotero de la descomposición social y corrupción sin que la verdadera justicia pueda ver la luz de la verdad, nunca sus cerebros grises tienen la solución a los problemas de miseria y pobreza, cada día continúa en aumento la desfachatez promovida por grupos que siempre aparecen como los justos protagonistas de la mentira y farsa, son ellos los mismos que se han robado los privilegios y las oportunidades que deberían estar en la vida de todos los mortales terrícolas humanos, pero sólo los disfrutan los haraganes de siempre y los paracaidistas que terminan como representantes diplomáticos de los politiqueros o nuncios apostólicos de las víboras orquestadas sobre la tarima de altares de demonios, con otras mentiras camufladas sobre la imaginación inventada de falsos dioses sin nada que ver con los del olimpo que fueron historias que aún no se concretan entre los hallazgos de los estudiosos que hoy ponen en la duda, y hasta las mariposas se ríen de los engendros y cuando ésos se recrean con el arco iris, el viento afirma que nada tienen que ver con la molienda, las cucarachas montaneras se carcajean para continuar con la fiesta de los drogadictos que siguen convencidos que están en el mejor parque de los inteligentes.

 

Allí entre de los transeúntes están cerca los hermosos edificios y las sofisticadas oficinas donde se defiende la llamada justicia humana, esas están organizadas como punto de ebullición con títulos, diplomas y cartones, con símbolos elegantes y colores muy parecidos al oro, lucen con sus avisos publicitarios en letra cursiva o fosforescente, como si realmente fueran brillantes jurisconsultos. Ni siquiera están preparados para enfrentar a los osos de las montañas coloradas y menos a los cucarrones de las raíces podridas que abundan por lo general cerca de las mansiones o castillos de los apestosos buitres. Una gran mayoría de los propietarios y encargados de las oficinas defensoras de la justicia no tienen la capacidad ni el pensamiento del justo, jamás logran sacar una mosca de una gota de agua o un mosquito del pantano desigual de la cruda realidad y menos ven los gérmenes que viven en los garrafones de la chicha que preparan en proceso de fermentación los aprendices. Todos ésos viven dentro de la caverna con la maldad de sus ancestros y en sus venas no logran purificar o extraer el virus o la pandemia que habita dentro de su sangre. Desconocen el equilibrio justo de la verdad y la misma transparencia de los hechos, nunca logran digerir la verdad, sus mentes fueron engendradas y concebidas por estafadores de siempre y del mismo fango putrefacto de su procedencia con sus propios caprichos y tambaleo de la preferencia.

 

Al lado de los abogados y de las facultades de derecho, trabajan otros grupos muy peligrosos que se han hecho llamar organizaciones civiles que al parecer sostienen defender los derechos humanos y que interpretan los derechos del hombre a la manera de Cantinflas, de Juan Charrasqueado o de la pobre Martina, que aún llora desde la tumba su muerte en manos de otro vampiro sicario. Siempre vemos a los representantes de esas entidades de la falsa defensa, almorzando con los corruptos, defendiendo a los monopolizadores y a los mismos explotadores, tomando bebidas embriagantes con los autores intelectuales de la barbarie o complaciendo el apetito desconocido a los cínicos que continúan lesionando la justicia y la verdad sobre los verdaderos inocentes que se deben sacar fuera de las cárceles putrefactas humanas para limpiarlos de inmundicias recogidas en esos lugares nocivos de desdichas. Así sigue aumentando la injusticia, en unos años próximos la misma tierra será mejor llamarla infierno y no nave terrícola o el mejor nombre es cueva de ladrones sin hacer comparaciones con Alibaba y sus cuarenta, porque al parecer ese era el más honrado de los mortales del ayer y no hay comparación con estos rufianes que se apoderaron aun hasta del ocaso de la planicie.

 

La lista de jueces, fiscales, magistrados y miembros de tribunales de justicia va en aumento, los vemos uniformados con togas de alambre fresco de púas y capas de vampiros chupadores de sangre mezclada de color escarlata o rojo carmesí, se observan sentados en sillas Luis XV, algunos imitando a los tribunales de la inquisición imperial religiosa moribunda y otros muy orondos parecidos al hijo de la rana Rin Rin Renacuajo del famoso cuento fabulesco. Los más cínicos se ven como duendecillos de carnaval en desfiladeros rumbo al precipicio donde viven los insectos, estos se creen propietarios de la justicia, lanzan pequeñas sonrisas deslizando sus mejillas como damiselas que complacen las curvas y los deseos por una moneda en aquellas calles que son las más populares y usan en las películas. Ofrecen al mejor postor la presa de mejores piernas, al calor de un exquisito vino sin paladar, al correr la madrugada terminan en brazos del Morfeo que encontró entre sus andanzas y que canceló su desvelo con el dinero sustraído de las familias de los inocentes o de los apátridas criollos del ilícito que aumentan la propina del asalto, para conseguir sus deseos en las discotecas de la vida o en los cabarets que reciben con agrado y movimiento de finas caderas a los mejores jurisconsultos con sus riales o billetes verdes. También los damiselos masculinos se aprovechan de los chuchentos profesionales que arriban ofreciendo lo robado a sus comensales, de entrada le acarician lentamente su parte trasera mientras se pasan a la delantera como en las transmisiones de los vehículos de carga. Para satisfacer sus perversiones, cada lugar apestoso les ofrece otras canciones que los pone en cuatro patas como mariapalitos sobre arbustos desgastados o como vacas que esperan al toro sobre los potreros.

 

Las oficinas de los juzgados, los escritorios de los fiscales y los armarios de los tribunales de justicia aún los internacionales, están repletos de folios, documentos distribuidos en millones de carpetas que ni siquiera se han leído, cajas de distintos materiales que parecen baúles en desorden, en donde están presentes los testimonios escritos, hablados o en material audio visual, los sucesos presentados por los inocentes implicados en cada delito a través de los otros abogados que también roban por el cobro de un percance que no solucionan. Cada personaje jurisconsulto tiene varios ayudantes como secretarios bien remunerados, cada día el número de carpetas y folios aumentan, han tenido que digitalizarlos sin lograr terminar la faena, porque son millones de testimonios, las prisiones siguen repletas de humanos en desgracia que no tuvieron un abogado inteligente, honrado o sabio para llevar a feliz término y destruir la mentira orquestada por los chulos de las comedias fornicadoras de los indeseables o por lo menos deberían agilizar el tiempo del aburrimiento, por un delito que nunca cometió, todos los defensores como en el cine se hacen los desentendidos, cada mes cobran el cheque que desintegra la justicia y el mismo que lesiona el bienestar de cada pueblo en donde se ejerce el derecho falso a la defensa entre un muladar de fórmulas que se han inventado como si los hombres fueran idiotas o como si el mal de la mediocridad saliera de las aulas de la universidad y la ineptitud de la oficina del ministro de turno que por lo general después de ser futbolista sobresaliente lo nombran para defender la justicia injusta de los falsos. Muchas veces ni siquiera saben firmar una carta y se les nota los remiendos que traían en la misma campaña política y hasta en su camisa.

 

Muy cerca de donde se teje la farsa, están las oficinas de las organizaciones de los otros haraganes del circo social, son esos los mismos que proclaman aparentemente la defensa de otros derechos inventados y que contradicen la libertad de los inocentes. Resultan estos más torcidos que los anteriores, no sólo se dejan comprar por la corriente política que representa el momento, sino que cínicamente ofrecen conferencias de prensa en donde se van en contra del inocente, ésos estafadores complican más la situación del encarcelado, atreviéndose a proponer en grupos irrisorios de la ignominia las marchas de protestas o los festivales de música entre fronteras, disque para sacar de la silla al verdadero culpable o llevar a los tribunales a otros inocentes que ni siquiera viven en las tierras dentro de sus países. Se les nota el rostro de picardía y doble moral en sus charlas, ni siquiera pueden disimular la cara delincuencial que presentan las cámaras modernas que los entrevistan con fino maquillaje copiado de la revolución francesa, adornan la patraña inventada con el color de la sangre de las ratas, al caer la noche se les ve en brazos de los monopolizadores de la verdad y de los rufianes que desean seguir acaparando aun hasta la sonrisa de los ángeles. Organizaciones y juristas son culpables de la barbarie y descomposición social. Los inocentes no deben preocuparse porque a todo marrano criollo o extranjero le llega la nochebuena y al cerdo foráneo se lo comen o se lo almuerzan en navidad y a veces al desayuno como chicharrón fiestero madrugador entre duendes que viven muertos de hambre y siempre les hace falta grasa. 

 

Observamos los vehículos en donde se transportan los jurisconsultos y sus aliadas organizaciones defensoras con la cantaleta barata de los supuestos derechos orquestados sobre muros de intereses muy cercanos al banco o al dinero, no sabemos de dónde sale tanta riqueza que muestran los maleantes para costear lujo, vanidad y desfachatez de la parranda social que vive en descomposición permanente la mente del mortal sobre constituciones que se violan, con un mediocre discurso de comensal legislador, creen tener el más alto coeficiente intelectual y algunos se atreven a soñar como autores intelectuales de libros que deben ir al reciclaje de los necios. Ropas traídas del exterior, confeccionadas por agujas de diseñadores inventados que aún se lanzan a decir o vociferar como creativos, confirmando que tienen la fama de ser los mejores en la plaza y sostienen en las conversaciones que hasta el traje mágico o el traje invisible son ellos quienes los han materializado, que tienen premios que también cuelgan en sus muros contaminados de competencia desleal por la usura de sus seguidores o patrocinadores torcidos con ambiciones lisonjeras, mueren y no se llevan nada del motín acumulado, sus dolientes ni siquiera contratan a un falso sacerdote para la farsa del funeral, solamente llevan su cuerpo inerte a otro negocio que produce dinero por desgracia, para que una llama ardiente convierta en cenizas los huesos que lograron en vida almacenar el usufructo del robo, mentira y la misma estafa en donde el injusto logró  construir su mansión para hacer creer que su sangre es azul o rojo escarlata de buitres.

 

Cumplir con la ley le quedó grande a las fórmulas que presentan las universidades modernas de la estafa con sus educadores ineptos hasta de la risa, todos violan la ley, desconocen la constitución que no se ha redactado, cada abogado tiene listo su propio debate para la defensa a favor de quienes más pongan dinero en su bolsa, a veces proveniente de las rapiña alcalina sea nacional o internacional, o esas que se arropan con los techos de los centros comerciales y que lucen como quioscos de fantasías en navidad. Algunas veces los recursos del pago son extraídos de las fosas que esconden los asesinos en la masacre que cegó la vida a quienes trabajaban, hacían sociedad y producían el sustento de las mirlas montañeras.

 

Sin embargo, también en la cosecha de la moribunda abogacía arriban algunos varones y ciertas mujeres que entienden que algo está errado, que deben cambiar como metamorfosis los podridos hábitos de la jurisprudencia corrupta y que alguien aun en la montonera debe detener la estafa y el circo de la chamicera indisciplinada. Ésos van a las aulas de los estafadoras entes y no le comen cuento al sistema jurisprudencial, adoptan por un nueva terapia con clase para desintegrar los errores, se vuelven muy estudiosos, cada día transforman la rutina con diamantes y perlas honestas que beneficia a la justicia recta, logran llegar a multitudes con sed de hechos y a las personas del común y que los han obligado a ser invisibles, comprenden los inocentes o incautos que están frente a un abogado honesto, inteligente e intrépido, ven a la dama abogada o al damo abogado como un ángel enviado de la cúspide escarlata de la real justicia acrisolada que baja de las estrellas a veces con espada en mano para destruir al facineroso y al mismo estafador.

 

Estos profesionales de la sana jurisprudencia reciben el aplauso de todos los pueblos, deben enfrentarse con fuertes y experimentados argumentos a los vagos rufianes que han hecho su agosto con la mentira y trampa para engañar la ley y robar el recurso que escasea, estafar el bolsillo al trabajador público o al de la empresa privada. Todos los mortales terrícolas humanos saben dónde atiende el mejor y excelente profesional, el pueblo los cuida porque los deshonestos son los principales enemigos de estos inigualables ciudadanos que aunque son pocos, ayudan a transformar la jurisprudencia y hacen cumplir la ley, plasman entre escritos y explicaciones, nuevas y fructíferas constituciones, al lado de ellos y ellas, se alinean e introducen organizaciones civiles verdaderas de corazón honesto que defienden la verdad y los derechos humanos, con corazas para la libertad de razas y etnias, aún para quienes ya murieron. Se las ingenian para sacar a luz pública a los verdaderos culpables de la rapiña, fraude, estafa o asesinato. Son pocos es cierto, pero renace la excelsa fama y el buen nombre que tiene derecho todo ciudadano, también para quienes han caído en desgracia o han cometido un error o equivocación por las falacias de la vida o por la astucia que usan los rufianes de las mafias o los sátrapas como testaferros de los verdaderos autores intelectuales de los desenfrenos y desorden.

 

El nuevo sistema político que se avecina debe innovar con mente fresca y descontaminada de mentiras y usura, la abolición de la farsa jurisconsulta y la enseñanza-aprendizaje se debe enterrar para que deje de ofrecer maquinarias de estafa en esos centros con sus facultades. Es allí donde sabemos que esas murallas se deben regenerar para que dejen de ser las gestoras y protagonistas de la muerte de la justicia y desde nuevas cátedras se deben desintegrar para que no pisoteen la verdad y el bienestar de todos los mortales terrícolas humanos que deben tener por igual la equidad. La nueva jurisprudencia debe defender la dignidad por encima de intereses económicos, financieros o políticos, la sociedad vivirá en equilibrio y paz. Cuando nazca el nuevo humano nadie tendrá que hacer esfuerzo para lograr su sueño individual, los privilegios y las oportunidades estarán a la mano y alcance de todos los mortales terrícolas humanos de la especie conocida como persona sin distinción ni excepción. Desaparecerá la otra farsa y falacia de la inclusión, nadie se sentirá orgulloso de su individual preferencial, todos entenderán que el derecho sexual es igual para todos, aunque la acción preferencial no se debe colectivizar, porque siempre será individual la preferencia, es cierto que se requiere de la otra media naranja o el otro medio naranjo para armonizar la vida y continuar en éxtasis.

 

Los humanos mortales terrícolas varones o mujeres deben optar por la intimidad en su propia sexualidad compartida con el otro, el recato y la prudencia en su accionar sexual debe ser muy consciente como ser reproductivo, y cuando de mostrar el cuerpo se requiera debe saber que su propia sexualidad debe concatenar emoción, deseo y caricias en la intimidad, también como derecho el amor entre parejas se debe confeccionar con prudencia al estilo de los dioses. La sexualidad del humano tendrá su propio lugar que se hace exquisito por la razón y la experiencia del verdadero amor. Los hombres en el futuro disfrutaran de su sexualidad tanto en la intimidad como en el valor y el respeto de los otros. La jurisprudencia recta debe evitar dar cátedra sobre sexualidad y no legislar colectivizando el género. Si dos personas sean de sexo contrario o del mismo sexo vibran en su sexualidad y logran amarse como pareja, la ley debe hacer valer el derecho que tienen los mortales terrícolas humanos para construir un hogar, aunque no siempre sean una familia ciertos hechos serán eternos individuales y sólo funciona entre dos de la misma especie, porque más de dos en el amor también es injusto porque un tres puede robar y estafar la emoción y sensación.

 

Las cárceles deben ser reemplazadas por fincas productivas con proyectos socializadores para destruir el hambre, equilibrar la vida y el bienestar de explotados y desarropados. Todo ser viviente pensante debe trabajar y producir. Aquellos que por nacimiento, enfermedad o accidente no pueden trabajar o producir, el estado y la ley los debe proteger, solventando cada necesidad humana. El beneficiado debe también cumplir con la ley y defender el valor que nutre equitativamente a todos para construir juntos una sociedad avanzada, disciplinada y progresista. Aun si hay discapacidad en la persona humana, cada pensante debe ser un individuo de paz y de producción. Nadie debe ser carga de nadie y la ley debe ser aplicada para todos por igual. Si se presentan individuos de cualquier sexo que viole la ley o que tenga un problema mental que le impide cumplirla, a ese si se debe aislar, pero no en una cárcel sino en un lugar especial de producción recreativa sin retirarle los derechos naturales y logrando en lo posible entregar herramientas de ayuda para que encuentre su propia felicidad y logre el éxtasis de vivir en armonía y plenitud.

 

Así como todo ser humano tiene derecho a desarrollar su personalidad y su sexualidad, también la ley debe aceptar que todo mortal terrícola humano tiene derecho a la recreación y a un tiempo justo remunerador de vacaciones para el disfrute sano de la vida y complacer los deseos equilibrados bajo la ley y el orden. Todos deben cumplir, acatar y respetar la ley. En casos especiales o particulares de interés médico o social, quienes vigilen la aplicación de la ley deben entender que algunas formas colectivas no se deben individualizar, que ciertos comportamientos individuales no se deben colectivizar y menos globalizar. La cultura e idiosincrasia es individual y a la vez es colectiva. No se puede trasladar de un lugar a otro la cultura de los grupos humanos o de pueblos, aunque si se puede dar a conocer y mostrar las manifestaciones culturales y artísticas de un grupo a otro sin lesionar la libertad y el respeto a la naturaleza del ser y de la misma región, aceptando la diferencia y la distinción en cada realidad. Se requiere urgente una nueva jurisprudencia o abolirla del todo para evitar que unos violen la ley y otros sean oportunistas de las debilidades humanas o de los caprichos de los mortales terrícolas humanos sin excepción.

 

Debemos profundizar y cuestionar la defensa de la ley y el orden establecido, cumpliendo a cabalidad, con honradez la ley y las exigencias de cada constitución nacional. Si hay algo turbio que contradiga la libertad de la persona humana entonces debemos abolir la ley sino sirve y jamás volver a nombrarla. Aun así, deben surgir algunas y otras preguntas a saber antes de cambiar el corazón del mortal y la mentalidad de la sociedad:

 

¿Cómo se debe aplicar la ley a un supuesto profesional del derecho si este la viola, irrespeta la constitución o asalta la buena fe de las leyes internacionales­?


¿Se debe redactar una ley homogénea con una tarifa única diferencial en cada caso que evite la estafa en el cobro económico del servicio de acuerdo al suceso y al mismo delito de los sindicados­ o acusados?

 

Así como algunos países tienen la pena de muerte para aquellos individuos extremos que violan la ley y el orden … 


¿Será posible aplicar la pena de muerte a los abogados (jueces, fiscales, magistrados), que violenten la ley y que estafen el bolsillo del sindicado o acusado?

 

¿Debe la ley expropiar al abogado o al funcionario publico aquellas propiedades usurpadas o compradas con el dinero del erario  o que robe y estafe el patrimonio del pueblo?

 

¿Pueden los ciudadanos comunes y corrientes tener tribunales de justicia para juzgar y condenar a los funcionarios públicos que violen la ley y aplicar la pena de muerte?

 

¿Podemos afirmar que le extradición es una figura injusta para hacer cumplir la ley a un connacional, aunque su acción repercuta negativamente en otro lugar o en dónde esta el error?

 

¿Qué edificio podemos construir que no sea una cárcel para quienes violan la ley donde no haya un asesinato?

 

¿Sera posible evaluar el pensamiento individual de los funcionarios públicos que ejercen cargos de justicia sobre la aplicación correcta de la ley? 


¿Sera posible aplicar la pena de muerte para asesinos, violadores, pedófilos, pederastas, o para quienes abandonen a un hijo engendrado o concebido?

 

¿Debemos abolir la justicia y los tribunales justicieros de los militares teniendo en cuenta la correcta ley en su aplicación cuando se entiende que los militares deben estar por debajo de la correcta justicia y que no deben ser autoridad de ley?

 

¿Deben tener los sistemas políticos, funcionarios públicos  y gobernantes, tribunales académicos para evaluar el cumplimiento de la ley en los profesionales?

 

¿Pueden los presidentes o primeros ministros ser evaluados trimestralmente en el cumplimiento y aplicación correcta de la ley y de cada responsabilidad contraída?

 

¿Además de los magistrados de la corte de justicia, no se podrá tener tribunales de justicia populares para juzgar el mal comportamiento en la aplicación de la ley de un magistrado?

 

¿Se podrá aplicar la pena de muerte a un ciudadano que haya violado la ley en tres oportunidades después de ser amonestado?

 

¿Se podrá aplicar la pena de muerte a una persona que se apodera de la ley y del país como dictador habiendo sido escogido por la estrategia política de la democracia?

 

¿Se podrá aplicar la pena de muerte a un militar (o militares), si se comprueba que son los autores intelectuales de un golpe de estado?

 

¿Podrá la ley controlar la remuneración o el sueldo equilibrado de funcionarios públicos o representantes del estado en su cantidad recibida mensualmente?

 

¿Se podrá aplicar la pena de muerte al funcionario gubernamental que usurpe el dinero del erario?

 

Si un abogado viola la ley y no aplica correctamente los términos de la verdad en la veracidad de esta … 


¿Se podrá condicionar al profesional del derecho o de otra profesión para que repita su preparación en otra universidad empezando en primer semestre?

 

¿Se podrá aplicar la pena de muerte a un soldado, militar o policía que asesine a un ciudadano estando en sus funciones?

 

¿Debe el estado no contribuir con cuotas especiales económicas a funcionarios que ejercen la justicia sin resultados positivos de ley?

 

¿Podrán los tribunales de justicia juzgar a otros tribunales de justicia que se parcializan con los delincuentes por afiliación política, creencia o religión?

 

¿Podrá un estado apoderarse de una entidad privada sin esta viola ley y el orden?

 

¿Podrá el estado someterse a tribunales justicieros conformados por ciudadanos comunes de los pueblos si viola la ley o asalta la buena fe?

 

¿Cómo podemos cobrar con la ley a un abogado o profesional delincuente y deshonesto frente a las promesas formuladas al sindicado y si no las cumple?

 

¿En el futuro se podrá abolir la pena de muerte y los ciudadanos si estos hacen todo correctamente con respeto a la ley?

 

¿Se podrá abolir definitivamente la siembra de tabaco, marihuana y coca en los países productores de alucinógenos?

 

¿El procesamiento de alcohol, su fabricación y comercio se abolirá en el futuro inmediato?

 

¿Puede la humanidad abolir los ejércitos y las armas de guerra y aun artefactos para la defensa personal?

 

¿Podrá la ciencia crear un antídoto contra la mediocridad e ineptitud de la raza humana?

 

¿La humanidad en el futuro abolirá las constituciones como herramienta política?

 

¿Sera posible abolir y acabar con la fabricación y el comercio de narcóticos?


¿Sera posible destruir las mafias en el futuro inmediato para que haya paz mundial?

 

¿Podrá inventar la ciencia una medicina para enderezar la conducta equivocada en los mortales terrícolas humanos?


¿Podrá inventar la ciencia una medicina para evitar que los corruptos y delincuentes engendren o conciban hijos los mortales terrícolas humanos?

 

¿Podrá el hombre en el futuro lograr que haya bienestar para todos los mortales terrícolas humanos sin excepción y que los privilegios y las oportunidades estén en cada mortal terrícola humano?

 

¿Podrá la jurisprudencia desintegrar la pobreza de la sociedad y crear sociedades equitativas que gocen de bienestar y equidad?       

 

Habrá otros y miles de interrogantes porque no hemos logrado aplicar la verdadera justicia que se requiere para que los ciudadanos del planeta gocen de oportunidades y privilegios, aplicando con todos sin excepción no sólo los derechos existentes sino multiplicando los deberes que en forma voluntaria deben florecer espontáneamente hasta que se logre la civilización del amor, en paz, bienestar y justicia. Aunque dudo que eso se dé por el avance de la corrupción individual y colectiva, ustedes o uno de ustedes dirá si tiene la fórmula para aconsejar a las nuevas generaciones o si debemos desintegrar la escuela tal y como la conocemos hoy. Eso que vemos como enseñanza-aprendizaje es una farsa, comprobando que podemos afirmar que sólo los libros han servido a unos cuantos, porque en su gran mayoría los beneficiados son vagos y haraganes, que no producen sino acciones ilegales a la ley y que sobre la ciencia y la equidad está el revanchismo que han impuesto los sátrapas históricos y que tienen a los grupos humanos al borde de la desaparición como raza humana pensante o posiblemente no volveremos a ser nunca más ni alcancía de ilusos.


A todos los injustos y corruptos les ha llegado la hora del cobro que se extenderá como periodo justiciero entre el 2025 y el 2030. Los cuatro elementos se unirán en una sola danza de muerte que arrebatará el usufructo del robo y cada masacre. El agua inundará cada una de las propiedades que fueron robadas a los verdaderos propietarios y su fuerza despedazara los cimientos de cada muro de edificios que se usaron para la manipulación de la especie humana o para someter al animal que vino e la mente creada. El aire se convertirá en torbellino giratorio que desintegrará los materiales de los vehículos que se usaron para la vanidad de los protagonistas del desequilibrio social y de la bárbara crueldad del crimen del hambre que sufrieron las mayorías que duermen en las calles y sobre los andenes por donde pasan los necios. 


El fuego subirá su calor y chamuscará cada ladrillo o documentos con aquellos enseres que disfrutaron los indeseables. La tierra sembrara su movimiento con un fuerte terremoto que enterrara cuerpos y propiedades de cada pícaro con suerte, jamás esos verán el hígado de sus progenitores porque como en grupo de familias bajarán a la sepultura son funeral y allí estarán desintegrándose mientras los justos empezaran a poner sus pasos en las planicies y montañas. El sol creado lanzara sus llamaradas de exterminio para desintegrar cada uno de los satélites que las elites usaron para controlar las guerras y someter a las multitudes que nunca tuvieron justicia y nunca conocieron la plenitud o felicidad por culpa de los oportunistas. Si queda vivo un hombrecito injusto vivo, la espada de Dios arribara a su morada y no sólo le partirá el cerrazón para la muerte sino que lo hará polvo para que su aliento nunca mas vuelva a ser parte de la vida que de nuevo volverá a nacer.


Turismo Ladronero

Leonardo Marin-Saavedra La corrupción, cinismo, inmoralidad, deshonestidad, hipocresía y desfachatez de millones de ciudadanos y organizacio...